Colchón de un mes por delante
Acumula gradualmente un saldo que cubra el próximo mes completo. No es un gesto heroico, es una serie de pasos pequeños: redirigir pequeños excedentes, vender lo que no usas, automatizar aportes. Con un mes adelantado respiras hondo, negocias con tiempo, y conviertes el calendario en aliado predecible, no amenaza constante.